Vistas de página en total

miércoles, 1 de agosto de 2012

Poetas chilenos en Bahía Blanca

AGOSTO: MES DE POESÍA CHILENA EN BAHÍA BLANCA Organizan Instituto Cultural de Bahía Blanca y Departamento de Humanidades de la UNS 2/8 Confitería de la Estación Sud, Av. Cerri 860 17 hs Taller de lectura “La poesía de los ochenta y los noventa en Chile” a cargo de Víctor López Zumelzu Centro Histórico Cultural de la UNS, Rondeau 29. 19 hs. Presentación del libro Materias de libre competencia de Andrés Florit , a cargo de Valeria Tentoni Presentación del libro Guía para perderse en la ciudad de Víctor López Zumelzu, a cargo de Mario Ortiz 3/8 Centro Histórico Cultural de la UNS, Rondeau 29. 17 hs. Taller de lectura “Enrique Lihn y poesía chilena actual” a cargo de Andrés Florit y Ernesto González Barnert Presentación de las colecciones “Huellas” y “Poesía” de Ediciones Universidad Diego Portales de Santiago de Chile. Presentación de la colección de poesía del proyecto Das Kapital Ediciones Centro Luis Braille, Thompson 44 19:30 hs. Presentación de Antología Poesía amorosa actual en español y en braille compilada por Ernesto González Barnert. 20:30 hs. Lectura de poetas chilenos Víctor López Zumelzu, Andrés Florit y Ernesto González Barnert y los argentinos Germán Arens y Omar Chauvié 4/8 Estación Rosario, plataforma de acción cultural, Brown y Estados Unidos 19 hs. Lectura de escritores chilenos y argentinos en la República de Villa Mitre Víctor López Zumelzu, Andrés Florit y Ernesto González Barnert, Meli Depetris, Carolina Rack y Jorge Mux. 30/8 Presentación de la editorial La Calabaza del Diablo (horarios y lugar a confirmar) Auspician Nexo artes & culturas

martes, 26 de julio de 2011

see you





Micrones

El antagonismo
de dos que no se conocen
ni conocerán jamás


Así de nunca puede decirse esto

la sabana se petrifíca

además estamos nosotros

Puestos en jaque
Enredados en cordeles
de cobre y cobalto

El hilo narrativo
de esta locura

Las muñecas
De lado
Desorbitadas

Tienen
el fondillo
gastado


han esperado
demasiado
en el barro



Las rodillas
recubiertas
del musgo
que trae
la creciente

Verde
Te vas poner
si seguís así

repetías mientras
los cormoranes hundían
los ganchos en el bajío

Sabíamos bastante

Desfallecer

Llegar al monte a buscar la lapida

el límite difuso de la mantis


Jamás de los jamases la encontrarás

El bosque es demasiado frondoso

No alcanza
Con descubrir
las piernas
y sacudir un poco



No alcanza
Con abrir las conchas
y hacer un rosario
de esas perlas de plástico

pensar en naftalina


Esto es demasiado poco

Se corta la vos

voz adentro
del eco del culo
que se zarandeaba
al compás de la tarde
trasportando esqueletos

envases
de brama
descartable
para
los dragones
del halcón

fresquita
traspiradita
imploran

La lengua se hace
y deshace
a un lado de la legua

la laguna mental

la vacación de mis actos


podríamos arrojarnos al suelo

sentir los pasos
del caballo cansado
o la amazona o la dueña

Podes dibujar
las yeguas pastando
en las banquinas de hurlingan

No

Todos nos perdemos en la búsqueda

No todos interactuamos
y coexistimos
en esta negativa


La no disponibilidad

Los cinco segundos
de anonimato
que se secaron como
un guazcazo
en el dobladillo del chupin

el chupandeli
no se dio cuenta
y tiene la razón

te la van a dar

El oro cayendo detrás de la trama

Oídos sordos
Estómagos llenos

Partículas
y partituras
Acéfalas


Todo eso que se fue es la gloria


el éxito paupérrimo
de los peces que mueren
queriendo decir algo
junto al balde

Hormigas con embriones
de estómagos armados
para trasportar ideas
que se caen toronjas
del dulce pico de las colegiales
que llenan su aipo de velvets y udergrounds
de canto sobre las ochavas

tarareaban

le cortaban la respiración

El trago más agrio del bar religión
A donde suelen acudir los baquianos
que vuelven de las barracas y las barcas

La ortodoxia de las boteras
que se parecían a vos cuando aun creías en nosotros
y padecían estigmatismos irreversibles escalando
el gremblin y se cruzan de piernas mientras pintan
las uñas de la señora antes de salir a comer los nervios
con lo que parece ser un partido

Para mi mueren en cero

El mequetrefe
que arranca



la bandeja
justo en al entrada





La hembra penetrada
por la pata del dinamo

Shoqueadas

Desparramadas
el ,su locura eyaculando
y escarbando la grieta

Ahí me encontrarás

De ahí salió
la punta del bichocanasta
devenido en carnada
con una questión
matete todo

El todo débil

Hacia donde miramos cuando nada

Todo

Tejer y renacer

ensartar

Partir en el instante mismo

Piezas en penumbras
Reinas y peones

El llano

Lo llano


Jamás de los jamases

Lo entendes?

martes, 16 de noviembre de 2010

poemas a la canilla


GONZALO LEDESMA,DIEGO RECOBA,PABLO GRANDE, MARCELO DÍAZ, OMAR CHAUVÍE Y NICO GUGLIELMETTI encuentran la excusa justa para despuntar el vicio.
sábado 20 21 hs en el monumento a Maradona.

estación rosario


rosake, guglielmetti y jara

sábado, 4 de septiembre de 2010

A no mandar fruta


Se da inicio al ciclo Poetas de Estación. Septiembre es temporada de Alfonsina Brión, Nicolás Guglielmetti, Alejandro Méndez y Horacio Fiebelkorn, todos con alto contenido poético y de escucha recomendada por la Fundación Favaloro y la Fundación Cormillot. 05 de septiembre · 18:30 - 20:00
Lugar Confitería de la Estación Sud, Av. Cerri 860

domingo, 4 de abril de 2010

Clú

pido moción

el inventario del fogón
cuenta con una suma insuficiente
de paneras y pingüinos

deberíamos hacer algo
para las futuras
generaciones

mientras la naranja es picada con los codos
y los rivales son luchadores grecorromanos
personajes de una comparación
seco mi frente con la parte del pecho
donde nos engañaron
late el órgano

no todo lo que buscamos está perdido

un estadio sin nombre
Es un galpón profundo
y el agua

Se fieltra en los chupetes

Encendemos cigarrillos sin poder pisarlos
Volvemos sobre las palabras hinchados
y podridos como el durlop.



Tombolita

Pasé el rodillo
Y estabas esperando al finadito

Todo estaba ahí

La escasa concurrencia de enero en una ciudad cerca a un balneario
La proliferación de los natatorios y las cosas enroscadas
brillando en la vitrina

Te pregunté que esperabas
y respondimos
Lo mismo que hubieras hecho
sino te interesara en lo más mínimo



las articulacionesde los pivotes
duran mucho menos que el sentimiento a la institución



fuimos perdiendo la vergüenza a ganar
corderos ensartados en asadores blandengues

tomaban a la par de los pichis
que acompañan al que se tuesta
el cuero por un garrón



de la antigua comisión de damas solo queda la picha



problema de papeles
escribiste en la pared
que luego sellarías
con una trompada



toda adentro


CAMINO sin calentarme demasiado


El cierre de las cabezas

Un gorgojeo
carrasposo
sobrepasa el totin

Llaman de la asociaciónde
bochas por el pase
de Pastegá

hay un silencio precario y .

De la ventana para allá
la parte derechA
se desactiva


43 70

Llama la hija
del que se chupa
la presión en el órdago
y lo dejo de garpe
Como corresponde

domingo, 15 de noviembre de 2009

Alberto Laiseca


autor de la mítica novela Los Sorias, me recibe un sábado al mediodía en su casa del barrio de Caballito. Lo veo acercarse a la puerta del edificio como un holograma, sonriéndome desde detrás del vidrio, por debajo de sus bigotes. Primero la puerta, luego la vasta biblioteca forrada de blanco, dos gatos repartiéndose una cama matrimonial, un escritorio tapado de libros. En el patio interno dos perros japoneses. Me indica dónde están los ceniceros y me invita con cerveza. Laiseca es enorme, en el sentido más enorme del adjetivo enorme.


Valeria Tentoni: Empecemos con Poe, que era terrible en sus historias con las mujeres, pero en la vida real era muy dulce. Alberto Laiseca, con su manual Sadomasoporno. ¿No es un poco Poe?


Alberto Laiseca: Si, en ese sentido totalmente. Por suerte yo he tenido y voy a seguir teniendo mucha mejor relación con las mujeres. Poe era hombre de una sola mujer porque Virginia, su esposa y prima, era débil mental. Era muy linda, lo sé por grabados de la época, pero tenía una cabeza de seis años. El les tenía miedo a las mujeres, tenía muy mala relación con el mundo femenino; no es que fuera misógino, les tenía miedo. Por suerte a mi no me da por ese lado, en ese sentido he sido más afortunado que Poe.


VT: Vos decís que te humanizaron, las mujeres.


AL: Totalmente. Sin las minas no hubiera sido ni la mitad de una persona. Hubiese sido un hijo de puta, sin las minas no existís. Cada una me enseñó lo suyo. Todas las mujeres son distintas, contrariamente a lo que dicen los machistas. Y la mujer que viene no se parece en un carajo a ninguna de las que tenías antes. Eso es lo bueno y lo terrible, porque con cada mina tenés que empezar de cero. Pero al mismo tiempo te da un crecimiento nuevo, precisamente por ser distinta.


VT: En tus obras el amor viene siempre emparentado a la aplicación de torturas


AL: Funciona un poco como un juego, salvo en Los Sorias, donde hay torturas en serio, que practica el Monitor. En general mis personajes, con los que yo me identifico, hacen falsas torturas. Poe era un poco más duro con sus minas en la ficción. Berenice es el cuento más espantoso que escribió; ¡y lo escribió el día de su casamiento! No solamente la entierra viva, sino que además va y con ella ahogadita le saca todos los dientes con una pinza larga. Eso no tiene nada de juego. En la vida real no, él dividía. Yo no necesito hacer una división tan dramática. Todas las historias de amor, suelen ser terribles, pero no en el sentido de auténtica tortura.


VT: Los personajes mujeres son siempre las víctimas, no es que te esté acusando…


AL: ¡Hay pero es que es tan lindo! Las chicas son tan hermosas, ellas mismas están pordioseando un chancletazo didáctico…


VT: En el Manual Sadomasoporno decís “Azotarás a la puta con angustia”. ¿Cuál es el lugar de la angustia en el amor?


AL: La angustia de saber que te van a dejar. Las relaciones entre el hombre y la mujer, para mí son como Vietnam. Vos tenés disciplina de soldado; triunfaremos, la guerra va a ser ganada por nosotros, los dos vamos a ganar, hasta el último minuto; triunfaremos. En este mismo momento tengo toda la esperanza de que el milagro se puede dar; entre un hombre y una mujer, entre una mujer y yo. Pero el milagro tiene que ser siempre entre dos, un acto de alquimia. Aunque los Rusos estuviesen a cincuenta kilómetros de aquí, los vamos a esperar en pie. El amor es siempre militar.


para ver entrevista completa visite